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El
Estudio Jurídico A
& A - Annicchiarico y Asociados brinda
asesoramiento y apoyo en derechos humanos y derecho internacional
de los derechos humanos.
La
República Argentina ha ingresado de plano en
una dimensión jurídica global, que comenzó
a transformar profundamente su perspectiva en la visión
del derecho y consecuentemente de los instrumentos y
procedimientos disponibles para la resolución
de los conflictos jurídicos, en particular aquellos
relacionados con la violación de los derechos
humanos. La concepción casi aldeana para el abordaje
de nuestros asuntos, característica del Siglo
XX, es historia indiscutiblemente.
En
general, y particularmente en materia de derechos humanos,
tanto los estados como los ciudadanos están cada
vez más inmersos en una realidad mundial que
avanza hacia lo que muchos especialistas vislumbran
como federalismo mundial. Es decir, desde una ya irreversible
experiencia de regionalización, de consolidación
de organismos regionales para la toma de decisiones
y resolución de conflictos, tanto políticos
como propios de la administración de justicia,
se advierte que marchamos hacia un futuro no muy lejano
en el que se consolidarán también organismos
equivalentes de incidencia mundial. No puede negarse
el peso que tienen hoy organismos políticos regionales
como la OEA, la Unión Europea, la Unión
Africana recientemente creada, y como organismos judiciales
el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, la Corte Interamericana
de Derechos Humanos, el Tribunal Africano de Derechos
Humanos. Con una proyección mundial existen desde
hace años la Organización de las Naciones
Unidas y la Corte Internacional de Justicia. El punto
más alto al que recientemente se ha llegado,
es al establecimiento y vigencia de la Corte Penal Internacional
derivada del Estatuto de Roma, Convención internacional
aprobada el 17 de julio de 1998 por la Conferencia Diplomática
de Plenipotenciarios de las Naciones Unidas. Es evidente
que el derecho dejó de ser, solamente, lo que
dicen nuestros jueces.
La
República Argentina firmó y ratificó
los tratados internacionales más importantes
sobre derechos humanos, que tienen una incidencia inequívoca
en materia de seguridad y de derecho penal. Y desde
la Reforma de la Constitución Nacional en 1994,
que les dio a esos tratados jerarquía constitucional,
esa incidencia es incuestionable.
Los
ciudadanos hoy, en el reclamo de justicia, pueden ir
más allá de los superiores tribunales
provinciales y más allá también
de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Los funcionarios públicos que en el ejercicio
de sus funciones violen las leyes y los tratados, independientemente
de fallos locales o nacionales que puedan beneficiarlos,
en muchos casos han de verse requeridos como consecuencia
de la intervención de organismos y tribunales internacionales.
Frente a éstos la posibilidad de lobby, negociación
o componenda es enormemente improbable.
Esta
realidad hace que cobre gran importancia el conocimiento
de los instrumentos internacionales que nos rigen, que
reglan hoy plenamente las relaciones en el plano regional
y mundial, y los organismos y tribunales internacionales
competentes a los que recurrir en búsqueda de
la justicia que se considere localmente negada. Para
los funcionarios, por su parte, se advierte la superlativa
importancia de conocer con precisión cómo
ajustar sus actuaciones a la normativa internacional
incorporada a nuestro derecho interno, de modo que en
el ejercicio de las respectivas funciones exista un
adecuado ajuste evitándose el reclamo desde las
competencias internacionales.
Por
último, para los hombres del derecho resulta
inexcusable su adecuada preparación en el conocimiento
de este amplio universo jurídico que definitivamente
ha llegado. El marco normativo internacional y local,
las reservas y presentaciones ante los organismos internacionales,
el seguimiento de los casos, son aspectos del derecho
que deberemos incorporar, definitivamente, en nuestra
agenda diaria.
Consúltenos
la situación que lo preocupa.
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